Cómo son?

Estructura

Las clases comprenden:


a) Espacio para la exploración y uso de los materiales. El niño llega al Montessori Children´s Club listo para explorar. Su primer tarea será orientarse en el nuevo espacio al que llega, lo cual le puede tomar las dos primeras sesiones.  


El espacio estará organizado de la misma manera cada semana para ayudarle en este proceso de orientación. 


Guiado por la profesora, el niño explora las actividades y materiales de manera independiente, y de esta manera es que la experiencia del aprendizaje empieza a ocurrir. Los niños son capaces de sumergirse en las actividades según sus intereses individuales y a su propio ritmo.  


b) Espacio para que el adulto no solo pueda acompañar a su niño en el proceso, sino observar cómo se desenvuelve en el ambiente, con los materiales, con otros niños, etc.


c) Tiempo para disfrutar del snack en grupo.


d) Al final de la clase, musica! 

Orden y armonía

El ambiente preparado está organizado en diferentes áreas con base en un curriculo. Cada área tiene un orden específico y contiene una serie de actividades o materiales las cuales cumplen diferentes propósitos para el desarrollo del niño. 


La armonía, el orden y la accesibilidad en el ambiente sirven para atraer el niño a la actividad. 


 El niño aprende mejor a través de: a) la selección que él mismo hace de actividades que apoyan sus intereses, la independencia, el auto-control y la curiosidad por entender y adaptarse al  mundo que le rodea; b) la manipulación de objetos para adquirir experiencias concretas; c) innumerables oportunidades para la práctica, el refinamiento de sus movimientos, percepciones sensoriales, lenguaje y desarrollo de su intelecto, sin afán. Su experiencia de aprendizaje se convierte en algo que él disfruta  mientras desarrolla y perfecciona sus habilidades.  

Interactuar con otros

Por supuesto el ambiente Montessori no es únicamente un lugar para el aprendizaje individual. Es una comunidad vibrante de niños, donde el niño aprende a interactuar socialmente con otros de varias maneras. Por ejemplo, los niños de 3 años se sienten inclinados a enseñar a los más pequeños conviertiéndose  esto en una maravillosa oportunidad de aprendizaje en sí para ellos; mientras que para los más pequeños, se sentirán inspirados a intentar actividades más avanzadas al observar a los de mayor edad.  


Al final, cada niño puede disfrutar de la experiencia del aprendizaje a su propio ritmo, sin el obstáculo de la competencia pero sí, motivado por la cooperación.